¿Y
qué futuro se prevé?
En
los próximos años las residencias deberán
profesionalizarse en el sentido más estricto.
No
será tan fácil que empresarios de otros
sectores, como ha sido históricamente la
construcción, se incorporen a prestar este tipo
de servicios, porque la dificultad, el know-how
para la gestión de una residencia, empieza a
tener una gran complejidad.
Por
otra parte, las residencias deberán ofrecer más
y mejores servicios, de manera personalizada.
Unos servicios integrales que abarcarán desde
los cuidados básicos hasta el seguimiento
psicológico del residente pasando por una
vigilancia sanitaria constante.
Por
ello, este servicio deberá ser prestado por
profesionales adecuados que, junto al personal
auxiliar, formen un equipo interdisciplinar que
esté compuesto por enfermeras, médico, psicólogo,
terapeutas ocupacionales y rehabilitadores, etc.
En
este panorama, las nuevas tecnologías y de
gestión de la información serán
imprescindibles.
¿Cómo
crees que puede afectar la crisis económica
a la evolución del sector?
Las
residencias cubren las necesidades que un estado
de dependencia genera en nuestros mayores, por
lo que no depende en tanta medida de modas. En
cierta manera podríamos equipararlo a la
necesidad de ir al médico, que depende de si
estamos enfermos o no.
No
obstante, la crisis sí tiene su efecto en la
demanda de servicios residenciales, ya que
existen otras alternativas que pueden resultar a
primera vista más económicas.
¿A
que te refieres? ¿Las residencias son caras?
Cuando
se habla de las tarifas de las residencias lo
primero que se comenta es que son caras. Me
gusta puntualizar que costear una residencia
puede resultar costoso por tener que disponer
todos los meses de un dinero que actualmente
supera los 2.000 euros de media en cualquier
residencia de Bizkaia.
Pero
si analizásemos los servicios que nos da y lo
que realmente nos suponen otras alternativas, más
de uno se llevaría una sorpresa.
Como
ejemplo, el tipo de usuario para el que están
diseñadas las residencias es una persona muy
mayor (85 años), con un nivel de dependencia
moderada alta y en muchos casos con cierto
deterioro cognitivo, que precisa cuidados de
terceros de manera continuada durante todo el día
o por lo menos dos o tres veces de manera
intensiva durante el día (por ejemplo la ducha,
la comida y al acostar,vigilancia, también
otros por la noche).
Este
caso tipo, son necesarias 2 personas de servicio
para cubrir esas necesidades y todavía tendríamos
muchas horas que ocupar, más todos los
servicios adicionales que no disponemos, como es
enfermería y servicio médico, psicólogo y
actividades ocupacionales y rehabilitadores, y
algo que no se valora que es la limpieza,
lavandería, consumos de agua y calefacción, la
comida...
Si
fuésemos capaces de valorar lo que esta
alternativa nos cuesta, veríamos que no es un
servicio caro. Y además, si no pudiera costear
la residencia, las instituciones serían
responsables de garantizarlo y ofrecer ayudas.
Entonces,
¿cuál es tu recomendación?
En
mi opinión, me plantearía el ingreso en una
residencia sólo cuando lo necesitara. Esto es,
cuando la calidad de vida que voy a tener en
ella sea como mínimo igual que en casa.
Ejemplos.
Cuando
se me presenta una situación de deterioro tal
que dependo de terceras personas para gran parte
de las actividades diarias básicas (ducha,
aseo, deambulación, alimentación, etc.). El
conjunto de servicios de cualquier residencia
supera en mucho a la gran mayoría de los
domicilios particulares.
También
cuando la demanda de atenciones de nuestros
mayores supere la capacidad de cuidados que
pueda dar el cuidador habitual y que empiece a
afectar a su salud social por renunciar a su
libertad básica, sanitaria por carga física
y/o psicológica, la peor. No deberíamos
prolongar esta situación ya que, como solemos
decir, el enfermo mata al sano.
¿Qué
puede hacer alguien en esta situación?
Primero,
se debe hablar con la persona que debemos cuidar
y tratar seriamente el asunto, aunque resulte
muy duro. Seguro que nos afecta, pero cuanto
mejor se realice, más fácil resultará la
adaptación a la nueva situación. Un buen
asesoramiento puede ser fundamental y algunos
centros lo prestamos.
Seguidamente,
debemos visitar algunos centros residenciales.
No basta la información telefónica, porque
todos somos encantadores por teléfono.
Aunque
cuesta, debemos visitarlos personalmente,
indagar toda la información, documentación,
información visual de las instalaciones, etc. Y
de ellas, elegir la que más nos convenza,
porque no se nos debe olvidar que tan fácil es
ingresar como irnos si nos defraudan.
A
la hora de elegir una residencia, ¿que debe
tenerse en cuenta?
Yo
aconsejo tener presente los siguientes aspectos
y en este orden:
- El
que más nos haya convencido en general una
vez disponga de toda la información.
- El
que mejores servicios nos presenten, porque
a fin de cuentas esto es lo que nos
diferencia.
- El
que disponga de unas instalaciones
apropiadas y cuidadas.
- Y
aunque parezca extraño, el aspecto económico
lo dejo para el final. ¿Por qué?
Simplemente porque si dispongo de medios
suficientes, lo que debo buscar es la mejor
calidad de vida. Pero si no los tengo, como
he dicho anteriormente, disponemos de
instituciones públicas, más concretamente
la Diputación de Bizkaia, que está
haciendo un gran esfuerzo económico para
que nadie que lo precise se quede sin
residencia.
En
este marco, ¿qué hace diferente a la
Residencia Barrika Barri frente a otras de su
entorno?
Junto
con unas cuidadas y renovadas instalaciones, en
un entorno espectacular con jardín propio, lo
que más nos puede diferenciar de otras
residencias es nuestra manera de trabajar y el
cuidado que ponemos en prestar un muy buen
servicio, además de ser Centro Concertado con
la Diputación Foral de Bizkaia.
¿Que
es el Grupo Euskoges?
Del
plan estratégico 2006-2009, el Grupo Euskoges
se estableció la meta de convertirse en el
grupo privado más prestigioso de Bizkaia
ofertando un servicio de calidad, cuidando al
profesional y siendo respetuoso con el medio
ambiente.
En
la actualidad, las residencias Barrika Barri y
Kirikiño y el centro de día Kirikiño
demuestran su buen hacer con los reconocimientos
externos que cada uno de ellos han logrado en
los últimos años:
- Certificación
ISO 9001-2000 (Calidad) en la atención
integral a personas mayores (mayo 2006).
- Certificación
ISO 14000-2004 de Medio Ambiente (mayo
2006).
- Certificación
ISO 9001-2000 lograda por la empresa
Gastronomía Cantábrica GASCA por la gestión
de cocina realizada en los propios centros
(septiembre 2007).
- Diploma
de la Fundación Euskalit por su compromiso
con la gestión excelente y Calidad Total
demostrada (oct 2007 en base al exigente
modelo EFQM).
- La
Residencia Kirikiño fue elegida como una de
las 100 mejores residencias radicadas en las
capitales de provincia (Ranking de El Mundo
– miércoles 27 de septiembre de 2006)
- Próximo
reto es ser reconocidos con la Q de Plata
por Euskalit en el 2009.
Y
nuestro mejor aval son los cerca de 100
profesionales que forman estas residencias.

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